Kiko es un perrito que ha pasado por muchísimas manos sin que nadie le llegue a querer de verdad y sin que nadie piense en él como un ser, sino como un juguete de usar y tirar.
Pese a esto es una perrito cariñoso, obediente, listo, simpático y sociable.
Tiene un carácter que enamora a cualquier persona.
Quien adopte a Kiko debe saber que estos perritos suelen conllevar un gran gasto veterinario, pues a lo largo suelen tener problemas de respiración, de piel...